viernes, 28 de enero de 2011

La lata de sardinas

Nuestra aula...; nuestra aula es como una lata de sardinas. Ofrece todo lo mejor que tiene y lo conserva.


Tenemos ese carácter innato que nos hace grandes y ese aceite de oliva que nos permite recordar en la memoria.

Somos cabecitas pensantes, caprichosos de ilusión. Remamos en el mismo bando, y si alguien se desvía, ¿para qué rescatarlo?, puede que lo mejor sea desviarse con él.

Aprendemos de los fallos, y si fallas te ayudamos; amigo cógeme la mano, que me pierdo contigo.

Compartir es la palabra que llevamos por bandera, a defenderla por el ancho mundo, invitándome a mi barco. ¡Podrás llevar el timón!

Desde mi pueblo hasta Constantinopla, de París a la conchinchina, por todas partes viajamos, con la cabeza y con las manos.

Soy pirata y me lo creo, soy cocinero y me lo creo, soy poeta y me lo creo. Soy un genio.

Imaginación es una palabra que nos reboza de los bolsillos. ¡Somos grande, maestro! ¡Me gusta el cole!