Fue el curso pasado cuando me planteé, apoyado por mi compañera de PT Laura, meterme en el mundo de los proyectos.
No tenía ni idea de cómo plantearlos y llevarlos a cabo; había oído hablar de ellos y más o menos sabía en qué consistían, pero todo se reducía a la teoría y ver algunos ejemplos que otros habían hecho; pero ser protagonista de ellos, nunca.
Es por ello por lo que sentía miedo de adentrarme en esa nueva metodología globalizadora.
Fue realmente gracias a esta maestra lo que me hizo meterme de lleno, aunque el curso anterior sólo diera pequeñas pinceladas.
Pequeñas pinceladas pero llenas de ilusión y buenos ratos gratificantes con mis alumnos y alumnas. Se recogieron grandes frutos; algo que antes me costaba llegar a creer.
